sábado, 28 de abril de 2012

BLOG DEL FILOSOFO ECUATORIANO BOLÍVAR ECHEVERRIA
BIOGRAFÍA
Bolívar Echeverría nació en Riobamba el 2 de febrero  de 1941 y murió en la Ciudad de México el 5 de junio de 2010.
Realizó sus estudios universitarios en Alemania y México. Participó en el movimiento estudiantil alemán de los años 60.
Desde 1968 hasta su muerte vive en Ciudad de México, donde se casa con Ingrid Weikert, con la que había llegado desde Alemania y que posteriormente es profesora de literatura alemana de la Universidad Nacional Autónoma de México. En 1976 tiene con ella su primer hijo, Andrés. Bolívar Echeverría habla con él en alemán, se comunican constantemente y colaboran en proyectos editoriales, como el libro La obra de arte en la época de su reproducibilidad técnica, de Walter Benjamín, que es traducido por Andrés y prologado por Bolívar.
Al inicio de los años ochenta se casa con Raquel Serur, profesora de literatura inglesa de la UNAM, y comparten a partir de ahí toda la vida. Con Raquel tiene dos hijos, en 1984 y 1986. Todavía la última tarde de su vida discute con el primero, Alberto, su tesis de licenciatura en biología. Carlos lee en el homenaje luctuoso, a los tres días del fallecimiento de Bolívar, un intenso y bello texto poético sobre su padre y la imagen que conserva de él.
Bolívar es, a partir de 1975, profesor de tiempo completo en la Facultad de Economía y, a partir de 1987, en Filosofía de la UNAM. De 1974 a 1990 es miembro de la redacción de la destacada revista teórica-política Cuadernos Políticos, así como ganador del Premio Universidad Nacional 1997(UNAM) en Ciencias Sociales y del Premio Libertador Simón Bolívar al Pensamiento Crítico 2007 por su más reciente libro, Vuelta del siglo (2006). Apoya con su extraordinaria capacidad reflexiva y formación teórica a diferentes movimientos políticos y sociales, como cuando imparte sobre la avenida Paseo de la Reforma una conferencia dedicada a la teoría estética de Bertolt Brecht. Su público está compuesto por participantes de las entonces virulentas protestas pos-electorales. Ese día lo veo más feliz y satisfecho con su trabajo teórico que en ningún otro momento que compartimos.
 Obtuvo el título de Magister artium en Filosofía en la Freie Universität Berlín (1968). En la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) termina su licenciatura en Filosofía (1974). Tiempo después, en la misma Universidad, realiza una Maestría en Economía (1991) y un Doctorado en Filosofía  (1995).
Desde 1973 es docente e investigador en la UNAM y otras instituciones culturales. Desde 1968 traduce y edita libros para la industria editorial mexicana  (Siglo XXI, FCE, ERA, El Equilibrista, Ítaca). Ha preparado y editado diferentes revistas culturales:  Pucuna (Quito, 1961-1964), Latinoamérica (Berlín, 1962-1967), Cuadernos Políticos (México, 1974-1989), Palos (México, 1980-1981), Economía Política (México, 1976-1985) y Ensayos (México, 1980-1988) y Theoría (México,  desde 1991).
Entre las instituciones a las que ha sido invitado a dar cursos y conferencias están las siguientes: Fundación Quito (1987), Centro de Investigaciones y Estudios Sociales del Ecuador (CIESE, Quito, 1992), Religionswissenschaftliches Institut (Freie Universität Berlín, 1993), Centro de Estudios Económicos e Sociais (Universidad de Coimbra, 1996), Universidad Autónoma de Puebla (1997, 1998), Universidad Andina “Simón Bolívar” (1995, 1999), University of New York, “Fernand Braudel Center” (1998), Lateinamerika Institut (Freie Universität Berlín, 2000), University of Pittsburgh (2001), La Salle University of New Orleans (2001), Kunsthochschule Braunschweig (2002) Harvard University (2004) y West Ontario University (2006).
Desde 1988 es profesor titular de tiempo completo de la Facultad de Filosofía y Letras, en la Licenciatura y el Posgrado, de la UNAM. Entre los premios que ha recibido están: Premio Universidad Nacional a la Docencia  (México, 1997), Premio Pio Jaramillo Alvarado (FLACSO-Quito, 2004) y Premio Libertador al Pensamiento Crítico (Caracas, 2007).
Bolívar Echeverría es filósofo, escritor e investigador. Además de entregarse al trabajo académico ha formado parte de grupos intelectuales en la creación de revistas culturales y políticas. Sus investigaciones recurrentes parten del estudio de la obra de Heidegger y Sartre, de una  relectura de El Capital de Marx y de un desarrollo de la Teoría Crítica de Frankfurt; se extienden a los campos temáticos de la teoría de la cultura,  la definición de la modernidad y la interpretación del barroco latinoamericano. Hasta el día de su muerte, coordinó  el Seminario  Universitario "La modernidad: versiones y dimensiones", en la UNAM.

OBRAS DE BOLÍVAR ECHEVERRÍA
  • El discurso crítico de Marx, México: Era, 1986.
  • Conversaciones sobre lo barroco, México: UNAM, 1993.
  • Circulación capitalista y reproducción de la riqueza social. Apunte crítico sobre los esquemas de K. Marx, México: UNAM / Quito: Nariz del diablo, 1994.
  • (comp.), Modernidad, mestizaje cultural y ethos barroco, México: UNAM / El Equilibrista, 1994.
  • Las ilusiones de la modernidad, México: UNAM / El equilibrista, 1995.
  • Valor de uso y utopía, México: Siglo XXI, 1998.
  • La modernidad de lo barroco, México: Era, 1998.
  • Definición de la cultura, México: Ítaca, 2001.
  • (comp.), La mirada del ángel. Sobre el concepto de la historia de Walter Benjamín, México: Era, 2005.
  • Vuelta de siglo, México: Era, 2006.
  • Modernidad y blanquitud, México: Era, 2010.

OBRAS SOBRE BOLÍVAR ECHEVERRÍA





IDEAS FILOSÓFICAS
La verdadera fuerza del impulso anticapitalista está         
expandida muy difusamente en el cuerpo de la sociedad,        
en la vida cotidiana y muchas veces en la dimensión festiva        
de esta última, donde lo imaginario ha dado refugio a lo        
político y donde esta actitud anticapitalista es omnipresente.        
Bolívar Echeverría, 2007

El comandante Che Guevara está muerto. [...] El complejo equilibrio de los minerales que mantenían en unidad su cuerpo, se desintegró. Dejó de existir este particular proyecto, esta iniciativa original, este hombre con “nombre y apellido”, que supo responder a las exigencias concretas de los movimientos revolucionarios
 latinoamericanos, logrando que lo convirtieran por ello en la persona histórica “Che Guevara”.

“El Che vive”, está escrito con letras rojas sobre todas las paredes de las ciudades y todos los muros de adobe de los pueblos latinoamericanos. Y aquellos que lo escriben no creen en otra vida distinta de la material y terrenal.

Pero la cuestión que es necesario plantear es bastante más radical. No solo interesa saber en qué medida hay retazos teóricos de la obra de Marx que puedan seguir siendo integrados en otros discursos, sino en qué medida el proyecto teórico de Marx tiene todavía actualidad, puede ayudar aún a componer relatos explicativos de la vida social y de su historia.

¿Cómo es posible que el modo de producción capitalista, obviamente insoportable,
y la sociedad burguesa que lo acompaña, sean percibidos por
Los sujetos de esa sociedad como inevitables, incluso soportables y a lo mejor hasta razonables?

¿De qué debe «refugiarse» o contra qué tiene que «armarse» el ser humano
En la época moderna? ¿Qué contradicción especial es necesario sublimar
En el mundo moderno a fin de que el proceso de la vida humana pueda desenvolverse con naturalidad?

El de la revolución es, así, un asunto que no puede tratarse al margen de las necesidades de autoafirmación ética de quienes hablan de él; es decir, es un asunto cuya presencia resulta necesariamente divisoria en el ámbito del discurso que intenta la descripción y explicación de los fenómenos histórico (sociales, políticos, culturales, etcétera). Conviene por ello [….] hacer
Un esfuerzo de abstracción [….] y considerar su necesidad como simple instrumento del pensar.

…el horizonte de la actividad política de la izquierda latinoamericana desborda
Los límites del juego político que son propios de la esfera de la política
Establecida, y lo hace no solo para vencer el carácter estructuralmente
Oligárquico de esos Estados, sino también para romper con el carácter estructuralmente racista de los mismos, violentamente represor de la «forma natural» de la vida en este continente.
«Yo, que nací en lo aparente,/ ¿podría soportar lo real?».
Pocos fueron los que, como mehring en 1907 (“Rosa Luxemburgo es la mente más genial entre los herederos científicos de Marx y Engels”), reconocieron que con la originalidad de Rosa era el movimiento comunista el que avanzaba un paso más.


“A veces, las águilas vuelan más bajo que las gallinas, pero las gallinas jamás podrán elevarse a la altura de las águilas. Rosa Luxemburgo se equivocó en el problema de la independencia de Polonia; se equivocó en 1903, en su apreciación del menchevismo; se equivocó en la teoría de la acumulación del capital; se equivocó en julio de 1914, cuando junto con Plejánov, Vandervelde, Kautsky y otros defendió la unidad de los bolcheviques y los mencheviques; se equivocó en sus escritos de la cárcel, en 1918 (por lo demás, ella misma al salir en libertad, a fines de 1918 y principios de 1919, corrigió gran parte de sus errores). Pero a pesar de todos sus errores, Rosa Luxemburgo fue y seguirá siendo un águila.”

 “[ ... ] El socialismo contemporáneo nació en el cerebro de ciertos individuos de la categoría ‘intelectuales burgueses’ y es por ellos que fue comunicada a los proletarios más desarrollados intelectualmente, quienes lo introdujeron en la lucha de clases del proletariado, allí donde las condiciones lo permitían. Así pues, la conciencia socialista es un elemento importado de fuera en la lucha de clases del proletariado, y no algo que haya surgido originalmente allí”.
«¿Ser de izquierda, hoy?» consta en Vuelta de siglo.




IMÁGENES DE BOLÍVAR ECHEVERRIA











OTROS RECURSOS
Publicaciones

Pensamiento libre de Bolívar Echeverría

Publicado el 12/Junio/2010 | 00:06
Por: Consuelo Albornoz Tinajero
cat@hoy.com.ec


En julio de 2000, publiqué en la revista Holograma, de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad Central, una entrevista al filósofo y estudioso de Marx Bolívar Echeverría. Su título: "Caída del socialismo real liberó el pensamiento de Marx" resumía los contenidos centrales del diálogo con este pensador ecuatoriano y universal, que acaba de fallecer. En efecto, Bolívar Echeverría afirmaba en aquel encuentro que el llamado socialismo real mantuvo secuestrado el pensamiento de Marx, por lo cual, su desplome era también el fin del dogma levantado por los dirigentes soviéticos en torno a ese pensamiento. Poner fin a aquel secuestro, decía Echeverría, era la oportunidad para que la reflexión marxista heterodoxa, la de los márgenes, se levantara en contra de las versiones dogmáticas y recuperara su potencial. Para ello, sostenía, era necesario que dejara de estar encerrado en los limites del economicismo, al cual lo confinaron los marxistas dogmáticos, aquellos que lo explicaban todo a partir de la economía, pues suponían que "eso era ser materialista".

Aquella entrevista, realizada en una de las visitas casi anuales de Bolívar Echeverría al Ecuador, casi no se produjo. Había olvidado mi grabadora y era impensable, dado el tema de la conversación, intentar emprenderla solo con notas tomadas a mano y la memoria. Pero, con la sencillez propia de las personalidades con grandeza humana, aceptó pactarla para otro día.

Allí, hablamos sobre su distancia y su cercanía simultáneas con el Ecuador, dada su residencia en México. Pero esta situación devenía en positiva pues el estar "alejado, no lejano" le permitía mirar las cosas con mayor ecuanimidad, estar al tanto de los aconteceres del país y no insertarse en "la política fulanista". Se desentendía, entonces, de "esas cosas importantísimas por las cuales la gente es capaz de sacarse los ojos".

Releyendo la entrevista, encontré que advertía al Ecuador de ese entonces como un "proyecto denegado, es decir, des existente". Pero con la posibilidad de ser "maravilloso, un país en el que a uno le gustaría vivir y con el cual a uno le gustaría identificarse. "Pero el Ecuador que existe es la negación y, en esa, medida nos expulsa", añadía.

¿Ha variado aquella realidad del país como "proyecto denegado"? ¿Ha caminado hacia el proyecto de país "que enseñaría a los otros cómo vivir con el distinto"? No sé qué respondería hoy Bolívar Echeverría. Pero creo que le gustaría que los ecuatorianos reflexionáramos sobre las posibilidades de ser un "país maravilloso" como él advertía al Ecuador diez años atrás.

El Ecuador necesita reconocer y descubrir la actualidad, la prestancia y la creatividad del pensamiento de Echeverría. Nos hará bien.

LALINEADEFUEGO


Publicado por lalineadefuego el julio 28, 2011 ·
BOLÍVAR ECHEVERRÍA: ITINERARIO VITAL DE UN PENSADOR Y UN REVOLUCIONARIO.
Mateo Martínez Abarca*  Revista Q
Poco antes de su muerte, el escritor mexicano Carlos Monsiváis concedió una entrevista en la que, entre muchos otros temas, disertó sobre la diferencia entre el intelectual público y el académico, afirmando que el primero se encuentra en “etapa de extinción” siendo actualmente sustituido por el segundo. Subrayó además que todos los países han tenido al menos uno, entre otros Borges en Argentina, Cabrera Infante en Cuba y Bolívar Echeverría en Ecuador.
Sin temor a exagerar, habría que añadir a la reflexión esbozada por Monsiváis que Bolívar Echeverría no solamente fue y sigue siendo el pensador de mayor estatura intelectual de la historia ecuatoriana; sino que constituye uno de los referentes cruciales de la filosofía crítica contemporánea tanto en América Latina como a nivel mundial. Si a esto se le suma su compromiso cercano con procesos que van desde el mayo del 68 alemán hasta insurrecciones indígenas como la del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional en México; cabría decir que al talante de nuestro pensador, aquella definición de “intelectual público” probablemente no le haga suficiente justicia.
Bolívar Echeverría Andrade fue ante todo un Revolucionario en todo el sentido de la palabra y posiblemente ese sea su mayor mérito, sobre todo en un tiempo en el que como nunca antes en la historia humana; son urgentes alternativas frente a la barbarie planetaria a la que conduce la forma capitalista de la civilización moderna. Esto a razón de que el horizonte de todo el trabajo de Echeverría, fue contribuir con herramientas críticas que permitan no solamente diagnosticar la crisis que subyace en la estructura misma de la modernidad capitalista, sino también enfrentarla.
Que el mejor pensador de nuestra historia haya sido uno de los mejores lectores de Marx de nuestro continente, es causa para muchos círculos locales de una extraña urticaria. Invocar la palabra Revolución es pecado inclusive para la propia revolución. Nombrar a Marx es nombrar al diablo en la academia y proponer un mundo post capitalista es causa de risa para los medios de comunicación o los políticos. Hacerlo es causa de escarnio, de vilipendio y cuando no, de persecución. Todo parece estar amedrentado por el capital, todo parece obedecerle y subsumírsele.
Ser revolucionario – y revolucionar la teoría- es una práctica que requiere muchísima valentía. Bolívar Echeverría la tuvo a pesar de vivir un tiempo de múltiples crisis para el pensamiento marxiano y la izquierda, producidas fundamentalmente por el fracaso estrepitoso del proyecto revolucionario mundial y su mutación perversa en regímenes de capitalismo de Estado represivos y autoritarios. Cabe en este punto diferenciar claramente el discurso crítico de Karl Marx en su estado puro -al que se adscribía Echeverría-, de aquel propulsado por la escolástica soviética, la cual mutiló y sesgó constantemente su obra, precisamente para impedir que su potencial auténtico floreciera.
Bolívar Echeverría tuvo siempre inclinación hacia el pensamiento crítico, inclusive antes de marcharse a estudiar filosofía en Alemania a inicios de la década de los sesenta, país al que se arrojó junto a su amigo Luis Corral en búsqueda del filósofo Martin Heidegger, a pesar de tener ambos tan solo 19 años y rudimentarios conocimientos de la lengua. Junto a compañeros de estudios en el colegio Mejía y a amigos como el propio Corral, Ulises Estrella, o posteriormente Fernando Tinajero, Echeverría descubrió desde joven a Unamuno, a Sartre, a Simone de Beauvoir. Fundó grupos contraculturales, participó brevemente en el grupo de los Tzántzicos y se involucró en toda discusión del ambiente tumultuoso que fue la capital en ese entonces. Nunca más habría de volver a vivir de manera permanente en el Ecuador.
Una vez en Berlín, enfrentó condiciones sumamente duras como todo estudiante, pero a la larga logra conectar con un grupo muy interesante de estudiantes procedentes de la República Democrática Alemana, casi al mismo tiempo en que se levanta el muro de Berlín. Como consecuencia de los rigores, Luis Corral decide emprender el viaje de retorno al Ecuador, pero Echeverría se queda. Establece amistad con el descollante dirigente estudiantil de izquierda Rudi Dutschke y con el teórico Horst Kurnitsky, profundizando además en las lecturas no solamente de Marx, sino también de Karl Korsch, Georg Lúkacs, Karel Kosik, Franz Fanón y el Che.
Durante toda la década de los sesenta, el trabajo del círculo al que pertenecía Echeverría, sentaría las bases intelectuales y políticas que luego eclosionarán en el mayo del 68 alemán. Sin embargo, Echeverría no consigue que renueven su beca de estudios en Alemania y tiene que partir, esta vez con destino a México. En este punto de su vida Echeverría busca la manera más adecuada de involucrarse en las luchas revolucionarias en América Latina, propulsadas sobre todo con el triunfo de la Revolución Cubana en 1959. Viaja constantemente entre Europa y América Latina, estructurando redes de solidaridad y contacto entre revolucionarios de ambos continentes.
Ya en México, es testigo de la masacre de Tlatelolco, trabajando en grupos de construcción de solidaridad internacional con el movimiento estudiantil mexicano. Encuentra trabajo como profesor en la Universidad Nacional Autónoma de México, donde poco a poco va ganando prestigio. Durante los años setenta conduce varios seminarios de estudio profundo sobre El Capital, los cuales calarían en toda una generación de sobresalientes intelectuales tanto mexicanos como de toda América Latina. Colabora en diversas publicaciones desarrollando además su visión absolutamente original sobre una multiplicidad de problemas planteados desde la teoría política y la economía, los estudios de la cultura y el arte.
Bolívar Echeverría Andrade nació el primero de febrero de 1941 y aunque hace escasos días se cumplió un año de su fallecimiento, sigue renaciendo en cada palabra, en cada párrafo, en cada respuesta a cada pregunta crucial de nuestra conflictiva época, formulada en su obra. Renace constantemente en todos y todas quienes se le acercan y comparten con él su compromiso con la transformación del mundo.


En Ciudad Alfaro, Montecristi, foro sobre la obra de Bolívar Echeverría

Desde las 17:00 de hoy miércoles 22 de junio, a varios académicos e intelectuales ecuatorianos, en un foro abierto, analizan el pensamiento político del filósofo ecuatoriano, Bolívar Echeverría. En ese marco, la Ministra Coordinadora de la Política, Doris Solíz Carrión, presenta el libro: “Bolívar Echeverría, Ensayos políticos”, que recoge los principales ensayos del riobambeño.

La presidenta de Ciudad Alfaro, Tatiana Hidrovo Quiñónez, está invitando a todos los ciudadanos interesados en temas filosóficos y políticos. Participarán en el análisis de la obra y recibirán un ejemplar del libro del filósofo.

El pensamiento de Bolívar Echeverría, desaparecido hace un año, tiene como principal eje la modernidad y sobre esa base analiza los modelos capitalista y socialista, así como el estado de la sociedad, el arte y la cultura.

Echeverría estudia filosofía en la Universidad Libre de Berlín y en la Universidad Autónoma de México, donde también se desempeñó como docente. En México son celebres sus cursos sobre El Capital y la cultura en América Latina. Entre sus obras más famosas constan El Discurso Crítico de Marx, El Problema de la Nación desde la Crítica de la Economía Política, Las Ilusiones de la Modernidad, entre otros.

La presentación del libro forma parte de un programa de publicaciones que prepara el Ministerio de la Política como parte de la serie Pensamiento Político Ecuatoriano que recoge obras de Eloy Alfaro, Agustín Cueva, entre otros autores de los siglos XIX  y XX.

La Presidenta de Ciudad Alfaro, informó que los encuentros académicos de alto nivel continuarán en Ciudad Alfaro con el fin de retomar el estudio de temas fundamentales para el país.


Libro que contiene los principales ensayos de Bolívar Echevarría. La publicación será presentada en Ciudad Alfaro el próximo miércoles 2 de Junio con la presencia de la Ministra Coordinadora de la Política, Doris Solíz.


ENTREVISTA A BOLÍVAR ECHEVERRÍA

El filósofo ecuatoriano Bolívar Echeverría Andrade se encuentra en el Ecuador y compartió con sus coterráneos sus triunfos del 2008: fue designado profesor emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y ganó el Premio Libertador al Pensamiento Crítico, en Venezuela.

Los reconocimientos se suman al Premio Universidad Nacional a la Docencia (México, 1997) y Premio Pío Alvarado (Flacso-Quito, 2004). Echeverría Andrade, quien nació en Riobamba, Chimborazo, en 1941, es docente de la UNAM desde 1973. Traduce y edita libros para la industria editorial mexicana desde 1968. Es filósofo, catedrático, escritor e investigador.

Echeverría es considerado uno de los filósofos más reconocidos en el ámbito del pensamiento marxista y latinoamericano, según el boletín informativo de la UNAM.

¿Cómo le tomó la designación de la UNAM?
Con mucha complacencia porque es la distinción más alta a la que puede aspirar un profesor en la UNAM.

¿Hay estudiantes ecuatorianos en la UNAM?
Sí. Álvaro Campuzano, por ejemplo. Él está preparando su doctorado.

¿Cómo los consideran a los estudiantes ecuatorianos?
En general, los estudiantes ecuatorianos son muy respetados en la UNAM porque llegan muy bien preparados. Eso me ha pasado a mí y he conocido de colegas que están contentos con los compatriotas
La UNAM lo reconoce a usted en el ámbito del pensamiento marxista y latinoamericano. Según su opinión, ¿continúa vigente el pensamiento marxista?
Al hablar de marxismo, lo primero que se le viene a uno a la mente es la ideología del socialismo real de la extinta Unión Soviética. Y ese sería el marxismo dogmático que sirvió para sustentar la construcción de ese estado totalitario que fue el soviético. Decir que es actual el marxismo es como decir sí a esa monstruosidad. Lo que sí es actual son una serie de argumentos centrales de Carlos Marx. Y si a eso se le podría llamar marxismo estaría muy bien.

¿Y este es el pensamiento que está caminado por América Latina?
Yo tendría mis dudas porque creo que el pensamiento de Marx es sumamente radical y complejo. Su obra,  El capital  es, en primer lugar, muy compleja. Y, segundo, es una obra de una radicalidad de pensamiento que ya no se usa en estos tiempos. Creo que el manejo que se hace de ciertos temas de Marx es sumamente superficial, que no alcanza como para decir que los movimientos de América Latina son marxistas; muchos de ellos son, incluso, antimarxistas.

¿Cuáles son los pilares en los que se basa el pensamiento latinoamericano?
Yo no sé si el pensamiento latinoamericano es una especie de entelequia; todo lo que pueden pensar los latinoamericanos es variado. Y lo que se piense en las distintas regiones de América Latina es también algo muy variado. Yo no encuentro una tendencia englobante de todo lo que se piensa en América Latina.

Según usted, ¿que está ocurriendo en el continente, con los casos de Paraguay, Brasil, Chile, Ecuador, Venezuela...?
Lo que está pasando es el fin de toda una época. Y así como a los franceses les gusta tener varias repúblicas: la primera, la segunda; creo que las nuestras, que se fundaron al comienzo del siglo XIX, están cumpliendo su ciclo y están apareciendo nuevas repúblicas, de las que no sabemos todavía cuáles van a ser sus identidades. Creo que nuestros países están viviendo en la gran debacle de la primera república, de esa república que fue construida con generales, ejércitos, banderas, himnos... es una república la que dejó de funcionar hace 30 años: se vino muriendo sola y de sus restos se
están refundando las nuevas repúblicas.

¿Y a dónde están yendo esas repúblicas de América Latina?
Creo que en América Latina la gente está improvisando para reconstruir la vida republicana.

Y dentro de eso, ¿cómo  ve a nuestro país?
Es muy difícil establecer líneas de desarrollo a partir de lo que tenemos actualmente. No se sabría verdaderamente hacia dónde estamos caminando. Creo que la transformación política por la que estamos pasando tiene que acompañarse de transformaciones sociales y económicas muy fuertes como para construir una república diferente. Y eso es algo que está por verse.